#edcmooc | Mirar al futuro

En la semana 2 del #EDCMOOC nos propusieron considerar las metáforas como elemento de análisis de prácticas, discursos y sentimientos respecto de la red, las herramientas y nuestras actividades mediadas por estos artefactos.

¿Qué ideas respecto al futuro imagino, si considero este fenómeno creciente de apropiación tecnológica?Van algunas ideas:

  • Más personas cada vez más interconectadas: con más dispositivos al alcance y conexión a internet. Más habilidades digitales y prácticas de participación, creación y red.
  • Aparecerán más espacios personales, grupales y “medios independientes” que crean y/o difunden información, fomentan conversaciones…
  • Más y mejor oferta de educación en línea. Currículums más flexibles, donde se puede optar por tal o cual experiencia educativa a distancia, ya sea en formato de cursos o en otros formatos (quizás más atractivos, una red de investigadores, o de grupos con mismos ejes temáticos).
  • Escuelas con otro tipo de aulas.
  • Más oportunidades abiertas para aprender sin necesidad del aval de un sistema.
  • Más recursos abiertos disponibles, ese conocimiento de muchos abierto, y con otros y otras que enlazan esos contenidos y muestran rutas posibles para aprender.
  • El internet de las cosas en una lucha por estar más presente en el cotidiano, por otro lado tendríamos el consumismo y riesgo de control de estos nuevos sistemas. Registros al alcance, ¿de quién? ¿Para qué?

Si bien no aparecen elementos de total sorpresa, sí se revelan deseos relacionados con utopías (oportunidades de aprendizaje para todas y todos, mayor creatividad, transformación de la educación formal) y distopías (consumismo, tecnificación per se…). Sé que hay múltiples voces en estas ideas, producto de la reflexión que hemos compartido en la universidad donde colaboro.

Me pareció muy interesante recuperar esta dimensión de metáfora por el imaginario y la significación que trae consigo, además de la vista al futuro y la pregunta por el futuro que nosotros estamos creando. Internet, ¿salvación o destrucción? Es una lectura que ayuda a identificar en discursos periodísticos lo que se asume respecto de internet… para notar los riesgos de perspectivas deterministas o de falsa neutralidad al trabajar con estos temas.

Es indudable que trabajamos también desde resistencias e imaginarios, donde se cuelan ideas del futuro que viene para nosotros, para todas y todos. Gracias al video compartido esta semana, resalto la posibilidad de revolución social con los canales para una comunicación más horizontal, así como las preocupaciones por lo que esto traerá para nuestra mente (control, mejoría o estupidez) y para la vida cotidiana (registro y  privacidad) o política (registro para control de la mente y el cuerpo, inteligencia artificial que invade… Como dice Newits, “no podemos detener la señal” parafraseando una película de ciencia ficción… pero sí podemos reflexionar y ser críticos respecto a este “habitar la red”.

MOOCs, ¿oportunidad para el aprendizaje a lo largo de la vida y para la educación superior?

En el texto titulado “Massivness + Opennes = New Literacies of Participation”, Bonnie Stewart repasa un estudio realizado sobre el modelo conectivista de MOOCs y apunta varias afirmaciones muy interesantes, en términos de considerar su aporte para repensar el aprendizaje:

  • Las nuevas “habilidades digitales” (digital literacies) como esas destrezas puestas en juego en ambientes cuyo ethos se basa en la participación, colaboración y actividad distribuida (Lankshear & Knobel, 2007, en Stewart, 2013, p. 2). Por varias razones, apunta la experiencia de los MOOCs como un “caballo de troya” que puede llevar a las personas a experimentar un ambiente rico en oportunidades para una participación comprometida y entusiasta, a través de diferentes prácticas, donde un buen número de personas puede encontrarse, la experiencia está distribuida y son válidos los distintos roles que se asumen, además de que se fomenta la inclusión (ver cita anterior).
  • Hay distintos tipos de MOOCs. Todos tienen supuestos pedagógicos y conceptuales del aprendizaje, lo masivo y abierto. El contenido y la entrega de información puede ser el centro, o bien el aprendizaje como un proceso y el centro en la comunicación. Pareciera que el lente va poniendo énfasis en la participación, en la generación de nuevo conocimiento, más que en la “eficacia” y eficiencia de los MOOCs en términos tradicionales (ingreso, egreso, productos finales…).
  • Los MOOC, según el texto, son un “caballo de troya” que ofrece a las personas y a las instituciones que organizan la posibilidad de experimentar elementos del ambiente en red que pueden ayudar a desarrollar en las personas capacidades y competencias digitales, cuestionar supuestos del entorno formal (acceso, pago, número de estudiantes, roles de estudiante y profesor, evaluación y seguimiento, por qué se inscriben, la experiencia que toma cada estudiante), y, en el largo plazo, cambiar el concepto sociocultural de práctica digital. “Un ecosistema para desarrollar prácticas digitales”.

Otras de las frases me invitaron a considerar oportunidades para aprender a aprender en la red. Por ejemplo, considerar que hay un nivel de habilidades para participar en red, más concretas y específicas en el uso de herramientas, pero que la participación en escenarios como los MOOCs demandan éstas y otras habilidades más complejas, para participar, colaborar, sumo el seguir, crear significado en esta telaraña de dispersión y diversidad, de múltiples voces… Entonces, ¿qué tanto proponemos y experimento una situación contextualizada para desarrollar esas otras competencias digitales? ¿Qué procesos y prácticas podríamos proponer experimentar, en la universidad, con un sentido construido con otras y otros en la universidad? Participación y diálogo más que transmisión de información, imaginar posibilidades y probar más que querer dominar el medio.

Si bien la lectura habló de los MOOCs y se conectó con lo que he vivido en estos cursos (como exponerme a una “lluvia” de ideas de tweets, por ejemplo, o encontrar múltiples voces que ponen letra a mis pensamientos, a otros, que varían y trazan rutas distintas de las cuales aprendo), pensé en la experiencia en el curso de asignatura que doy, en las asesorías, en mi práctica cotidiana. En los pasos que vamos dando, en las capacidades a desarrollar en mí y en las y los participantes… en que no basta generar esa información de blogs sino el tejido, la participación comprometida y auténtica, para genera sentido y significado a partir de esa “abundancia” de voces en la red.

Volviendo a las metáforas, éste artículo me parece que se ubica en esta experiencia como una esperanza de transformación, una estrategia tácita, que, sin pretenderlo de todo, afectará el panorama de las prácticas digitales y de construcción de conocimiento, de materializar y vehicular la manifestación de la inteligencia colectiva. En este sentido, es una utopía y una imagen de salvación, de posible descubrimiento de otras maneras, otros mundos del aprendizaje o del aprendizaje en un mundo interconectado.

Por último, mi metáfora del aprendizaje en red sería un caleidoscopio, que cambia según el movimiento y la mirada de quien participa… de mil y un colores, en mil y un configuraciones posibles.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s