El laberinto del conocer

Fotografía de la exposición “Efemérides. Fragmentos selectos de la historia reciente de Chile”, que visité en 2013. Historia, rebeldía, creatividad y arte contemporáneo se mezclan para comunicar, de una forma poco tradicional, las luchas y significados de momentos recientes de Chile y sus habitantes. En particular esta obra de Alicia Villareal, compuesta de libros cortados […]

#EDCMOOC ¿Sobrevivir y aprender en un curso abierto?

Brevemente les comparto que sentí tristeza y cierta frustración al no poder seguir el ritmo del EDCMOOC, propuesto por la Universidad de Edimburgo, ofrecido desde coursera. Sin embargo quiero rescatar aspectos que me parecen importantes sobre la experiencia:

  1. De cómo sobrevivir a un MOOC. Una voz sabia me dijo que lo importante, o una competencia a desarrollar en esta vorágine de información, participación, recursos… era crear conexiones. ¿Con quiénes quiero compartir y según qué propósitos míos de aprendizaje, de vivencia? Las conexiones que perduran…
  2. Los materiales interesantes y detonadores. VIdeos que ejemplifican, que abren la reflexión, que ponen el acento en utopías o distopias sobre educación. Recursos sobre educación y sobre las ciberculturas o las culturas red. En especial me gustó mucho el texto de Johnston sobre metáforas e internet. Alcancé a reseñar algunos videos.
  3. Los ejes conceptuales utilizados. Me pareció especialmente potente el eje utopías y distopías sobre las prácticas mediadas por tecnologías, o en internet, o de la red. Me parece que los discursos y las prácticas llaman a unos y a otros, a esperanzas, sueños, anhelos y también temores sobre la internet, éstas herramientas tecnológicas y sus impactos en nosotros, en nuestro medio. El determinismo tecnológico y sus variantes me anima a estar alerta de mi propia palabra y de lo que nos comparten los y las profesoras en el día a día. ¿Cómo este determinismo limita nuestra agencia? ¿Cómo cuestionarlo? Asumir para construir… Aquí comparto el enlace al material compartido desde el EDCMOOC. Además, una vista al pasado “reciente”, al “futuro” y luego al ser humano y al transhumanismo. Regresamos a las preguntas básicas, ¿quiénes somos? ¿qué queremos?… ¿Cómo esto nos mueve, hacia dónde, para qué…?
  4. La inteligencia colectiva en acción. De pronto caos, de pronto me llegó la angustia de ver cómo, tras unas horas de iniciada la semana, ya existía actividad constante en los foros. Ni hablar de la comunidad de “estudiantes” (practicantes, diría yo), que desde meses antes armaron conversaciones, “artefactos conceptuales”, redes, grupos y comunidad para compartir, aprender y charlar sobre el EDCMOOC, los temas, creaciones y otros temas más (el idioma, por ejemplo y la ubicación fue un factor para reagruparnos, qué pasaba en otros MOOCs, compartir saber sobre herramientas “potentes” para la creación de artefactos digitales…, ayudar con tareas o indagaciones de sus estudios de maestría). Se produjo una cantidad infame de información, comentarios, conversaciones, artefactos, más de lo que había tiempo de procesar, mucho más. Elegir era una clave, tener preguntas, enfocarse… y compartir, no perderme de eso… Inteligencia colectiva, me queda claro que el todo fue más que la suma de las partes.
  5. Discusiones en Twitter. Organizadas por los y las participantes, en torno a cuatro preguntas clave (15 min. para cada una), con varios moderadores (encargados de Retwittear, comentar a los participantes, colocar la siguiente pregunta, sacar estadísticas…). Logré participar en dos de ellas y en una logré mantener, crear, hilos de conversación. Me propuse aportar en esa ronda, lo hice. Me sorprende esa lluvia de ideas intensa, continua, de acceder a otras “mentes” y preguntar, conversar, a una velocidad impresionante. La velocidad también es información, no sé quién dijo por ahí… Una memoria de esa participación, donde ubiqué a quiénes seguir, donde compartimos, está aquí. Estas conversaciones le daban mucha vida al proceso, así me parece. Motivación, compartir… ImagenMural, a un costado del GAM, Museo Gabriela Mistral. Santiago de Chile.
  6. Creación de artefactos, imágenes, videos, distintos elementos. Me gustó la integración de distintos tipos de elementos a la reflexión, videos, imágenes, artefactos creados por los y las estudiantes (énfasis en la creatividad, en el respeto a los derechos de autor, en el remix…). Ejemplo de padlet , Galería en Flickr sobre imágenes de utopías, distopías, reflexiones de los EDMOOCeros,
    Varios artefactos digitales creados por participantes del MOOC “E-learning and Digital Cultures” de la Universidad de Edimburgo, entrega final que recupera su reflexión: http://padlet.com/wall/edcmooc_artefact
  7. Asesoría y coevaluación de parte de los pares. La asesoría a la entrega final del artefacto se dio entre pares. ¿Qué tipo de mediación utilizaron?
  8. Sesiones sincrónicas. Interesantes los distintos puntos de vista desde los cuales los profesores y profesoras, sobre el MOOC numeralia, los grupos alrededor, los temas, lo que les llamó la atención de la interacción… un moderador, cuidando los tiempos. Lo que vendría en la siguiente semana.
  9. El Quad Blog. ¡Compañeros, discúlpenme! Ya no alcancé a seguirlos, pero agradezco sus comentarios. El Quad Blog como estrategia para dar seguimiento entre compañeros, enfocarse en un pequeño grupo y turnar las aportaciones. Da un poco más de seguridad que enfrentarse a la marea de miles de entradas de blog… aunque conviene no perderse de asomarse a otras experiencias.
  10. ¡Qué envidia! ¡Qué curiosidad! Ver lo que se produjo… ¿Qué resultará de ese experimento metodológico? Convocar a tanta gente… ¿qué fotografía les reflejó, qué mapas sobre la forma de intelegir, de practicar, de preguntarse, de percibir el aprendizaje, la red, lo abierto, la inteligencia colectiva, las ciberculturas?

Y la invitación a continuar. También a pararme en los zapatos de los y las otras, cuando ya vemos venir la ola de lo “no hecho” en los cursos virtuales, cuando el agobio le gana a la motivación. Valoro lo aprendido y la oportunidad de coincidir.

¡Seguimos!
Lorelí P.

Memoria, olvido y naturaleza humana

No quisiera un fracaso en el sabio delito
que es recordar.
Ni en el inevitable defecto que es
la nostalgia de cosas pequeñas y tontas (…)
Silvio Rodríguez, “De la ausencia y de ti“.

Inicia este blog de conversa, un sitio público para compartir algunos pensamientos, observaciones, sentimientos en esta era digital. Todavía recuerdo y tengo por ahí el diario que mi papá me regaló cuando cumplí nueve años. Escribía cómo me había ido en el día, cuando me enojaba con alguna de mis hermanas, con mi papá o mamá, si jugábamos… Blog o diario, bitácora personal en línea, aquí trataremos distintos temas sobre todo los relacionados con aprendizaje, tecnologías, red y esta nueva era. Quiero conservar todavía mi diario personal a parte de la red.

A propósito, ayer conversaba con una amiga sobre la privacidad, la intimidad y Facebook. Entre tarea y tarea, sin querer y al asomarme a Facebook me entero de la vida de compañeras de escuela, sin necesitarlo; ahí hay una ventana a la vida de los demás… y a la mía. ¿Pérdida de nuestra intimidad? Un simple saludo en Facebook es la oportunidad de contactar con personas que en el cotidiano sería más difícil o no buscaríamos, pero, me decía mi amiga, ¿por qué no un correo en el que charlemos largamente? ¿Estamos ante una “banalización”  de lo cotidiano, de la amistad?

Más allá del pesimismo o el optimismo exacerbado, es necesario considerar las preguntas, cambios y transformaciones de lo digital a la permanencia de ciertos datos, el registro de lo cotidiano (López de Anda, 2010), la memoria y el olvido… Les comparto el siguiente artículo, breve de tres páginas, donde Ernesto Hernández Busto, nos propone una breve pero profunda reflexión al respecto de la “Memoria y olvido en la era de Internet“. Agradezco a la clase “Prácticasculturales y espacios sociales” por sugerirnos esta disfrutable lectura.

Imagen del personaje Funes, que lo recuerda todo, en la ficción de Borges.
Funes el memorioso, http://lapasioncultural.blogspot.mx/2011/01/irineo-funes-el-memorioso.html

En verdad que creía que si llegara a recordar todo, todo lo sucedido todos los días, lo que cada persona con la que charlo o escucho dice, podría analizar el discurso, seguir los trazos, intenciones…, sólo sería cuestión de esforzarme, de desarrollar la memoria… si hay personas que luego cuentan con afán de detalle sucesos en los que participé y no me acuerdo… ¡qué afán! El olvido tiene su función natural, la atención y memoria es selectiva y es saludable que así lo sea. Claro, no estoy en contra de la expansión y desarrollo de habilidades… pero el artículo pone el acento en cuestionar toda esa información y datos que están siendo almacenados en internet, sobre nuestras búsquedas, opiniones y más, en manos del ciberespacio, de las compañías, de quien quiera y sepa buscar y recopilar todo esto. ¿Qué le implicará a la humanidad como tal esta acumulación de datos y memoria externa permanente? Sobre todo si consideramos la falta de transparencia social, los poderes en pugna, la represión de los Estados…

En fin, regresa un poco de paz a mi alma al reconciliarme con este deseo o afán de recordar todo y al mismo tiempo con el deseo de atesorar sólo lo que elijo, con más o menos conciencia.

Aquí está el cuento de Borges al que refiere el artículo, sobre un personaje que padece una enfermedad que hace que, a partir de los 19 años, lo recuerde todo.

Les dejo también la entrevista del 14 de agosto de 2010 con Eric Schmidt, de Google (vía The Wall Street Journal).

¿Cómo estamos aprendiendo a manejar estas implicaciones en nuestra “navegación” e interacción por internet? ¿Cómo hacerlo parte también de los procesos formativos y las competencias mediacionales para esta sociedad de la información? Esta misma reflexión, está quedando patente en este espacio…